La niña que cayó del cielo

Aquella mañana, Lucía se despertó contenta. 
—Lucía, ven, tienes que despertarte. 
—Vale, mamá. Pero espera. Estaba soñando algo. De pájaros.
—Ven ya. Hoy tienes que ir a casa de Pablo y Jimena pronto. 
—Voy. 
Lucía se levantó y fue a casa de Pablo y Jimena. Ellos vivían en una nube un poco más allá y había que montar en pájaro para llegar. Lucía llamó a un pájaro.
 Acudió una paloma y Lucía se subió. La paloma era muy mala y se colocó del revés. Lucía se cayó. —¡Ahhhhhh!—gritó. Pero como no sabía lo que iba a pasar decidió mirar y no hablar.
Bajó despacio hasta que no hubo más nubes y se sintió mojada. Estaba viviendo la lluvia por primera vez. Pero pronto notó que dejaba de caer y algo duro. Un grupo de personas la rodeaba y decía: 
—Sí, sí, del cielo. 
—¿De un avión?¡No es posible!
—¿Cómo te llamas, niña?
Lucía los miraba incapaz de articular palabra. Había llegado a otro mundo. El suyo, su lugar estaba arriba. Miró a las nubes imaginándose que podía volver. Pero eso era imposible y por eso dirigió la vista a la gente que la rodeaba y dijo:

—Soy Lucía.





FIN



 Escrito por: La Cucaracha Val

Comentarios

  1. Hola cucaracha, me ha gustado mucho tu cuento, tienes mucha imaginación. Me gustaría saber si Lucía pudo volver

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    Respuestas
    1. Hola,
      Me alegro de que hayas disfrutado la lectura.
      Respecto a Lucía, encontró un lugar en la tierra y vivió feliz allí. Creció con otos niños, y cuando era ya muy mayor, cerró los ojos, y volvió al cielo para quedarse.

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